Película protagonizada por Richard Gere, Susan Sarandon y Laetitia Casta
como principales actores en un film lleno de suspense desde el comienzo. El
gran empresario Robert Miller, parece ser, a primera vista, un hombre lleno de
éxito a nivel familiar y profesional. Pero también es un hombre amenzado por un
fraude oculto y que le obliga a deshacerse de su imperio antes de que sus
socios, entre los que se encuentra su propia hija, y los que pujan por comprar
su empresa se enteren de el agujero que hay detrás de sus finanzas.
En su vida personal, también tiene un cabo suelto. Un punto débil. Su joven amante, a la que no quiere renunciar, también amenaza la estabilidad de su familia. Todo da un giro inesperado cuando su hija descubre en la contabilidad de la empresa un agujero de 400 millones de dólares sin justificar. Su propia hija y sus acreedores empiezan a atosigar a Miller y este se refugia en su joven amante. Cuando por fin decide romper con todo y escapar con ella un desgraciado accidente de tráfico les sorprende y todos sus planes vuelven a cambiar de nuevo. Ella muere en el accidente y él huye y oculta su responsabilidad a la policía.
A partir de aquí se sucede una trama llena de intriga, suspense y giros
inesperados en una desesperada y trepidante lucha de Miller por salvar su
dinero, su honor y su familia.
La película ofrece un final completamente abierto donde el espectador pueda
especular sobre el destino de los protagonistas. Es un thriller de alto ritmo
que mantiene al espectador en vilo durante todo el metraje.
En fin: para pasar un buen rato no está nada mal...
