sábado, 29 de junio de 2013

Enrique VIII y su obsesión

          Es increíble lo que el aburriento hace a la 1.00 de la mañana. Tan aburrida estaba que me puse a leer un libro sobre la historia de Inglatjuelrra hasta que me encontré con un personaje singular de éste período: Enrique VIII. Siendo rey desde 1509, fue uno de los reyes más absolutistas que gobernaron en éste país. Bien es cierto que Enrique VIII fue quién dejó la semilla puesta a Jorge III para el principio del gran imperio que vendría a continuación. Obsesionado con tener un varón, se casó siete veces. La importancia de tener un legado masculino en aquella época era vital para un rey. Por esa razón, la imagen de Enrique VIII siempre es la misma; en posición vertical con sus piertas ligeramente entreabiertas y su mano derecha apoyada en su cadera. Ésta imagen es muy relevante por la muestra de virilidad que quería transmitir a su pueblo. Su primera esposa, qu murió de cáncer, Catalina de Aragón, le concedió el deseo de tener un varón que murió dos meses después de nacer. Ante la imposibilidad de concederle un nuevo hijo varón, el rey decidió separarse de ella pidiendo la nulidad al Papa. Esta nulidad fue rechazada y Enrique VIII decidió, por ese motivo, separarse de la iglesia Católica fundando una nueva iglesia dónde él sería el miembro principal. Después de este primer matrimonio, Enrique VIII se enamoró perdidamente de, Ana Bolena, quién ante la imposibilidad de concederle un nuevo hijo varón y siendo acusada de adulterio fue reclutada en la torre de Londres hasta que fué al fin decapitada. Antiguamente la decapitación en Inglaterra se hacía mediante un hacha. Lo que resultaba una manera muy desagradable de morir. Por ello, la decapitación de la reina Ana Bolena fue hecha mediante una espada declarando el rey: "Para tí, lo mejor". Pocos días después de la ejecución de Ana Bolena, el rey se desposó de su tercera mujer Jane Seymour, quién le dio al rey su ansiado varón llamado Eduardo VI. Ésta murió dos semanas después de dar a luz. Para Enrique VIII, ésta última esposa fue su "verdadera esposa" ya que fué la única capaz de proporcionarle ese hijo tan ansiado. Enrique VIII, viendo que su hijo no era un niño sano decidió casarse una vez más para asegurarse así la continuidad de su reinado. Ésta vez, Ana de Cleves fue la elegida. Pero después de observar un retrato que se le hizo a la nueva reina, el rey decidió desposarse de ella por no parecer atractiva. Tiempo más tarde, el rey volvió a casarse de nuevo.Ésta vez con Catalina Howard que fue ejecutada por adulterio. El rey decidió casarse de nuevo. La elegida fue Catalina Parr con quién mantenía constantes disputas ya que Catalina era calvinista y el rey anglicano. 
          
          En 1547 Eduardo VIII murió debido a una gran obesidad y la corona fue heredada a su único hijo varón, Eduardo VI quién se convertiría en el primer rey protestante de Inglaterra. Al ser demasiado joven para reinar, tan sólo 9 años, la regencia cayó bajo Edward Seymour. Si Eduardo no pudiera tener hijos en un futuro éste sería sucedido por la hija de la primera esposa de Enrique VIII, María. Si ésta a su vez no podría tenerlos, la corona la hederaría la hija de la segunda esposa del rey, Isabel. (quién llegó a ser reina llamándose Isabel I).

          En fin, dicen que el aburrimiento es lo peor que hay pero también pueden sacarse cosas buenas. En éste caso, yo lo conseguí, aprendí y recordé un período de la Inglaterra antigua que fue y es muy importante hoy en día ya que asienta las bases de la monarquía actual. En definitiva, el aburrimiento en algunos casos, es positivo. Hay a quién lo desespera y hay a quién lo culturiza.

          
    

miércoles, 26 de junio de 2013

"Orgullo y Prejuicio"

          Cuándo comencé a estudiar Filología Inglesa sabía que iba a estudiar literatura. Lo que no sabía es que llegaría a disfrutarla de una manera completamente diferente. En ésta nueva entrada voy a hablar de uno de mis libros favoritos de la literatura inglesa: "Orgullo y Prejuicio" ("Pride and Prejudice"). Para llegar a disfrutar un libro en todas sus facetas es necesario conocer la época en la que fue escrito y ambientado. En este caso, la época que concierne a ésta autora y por tanto a su libro más famoso fue la época Victoriana. Una época complicada para la sociedad femenina ya que su única función era conseguir marido con una buena posición social y económica que pudiera mantenerlas para el resto de su vida siendo tratadas como pura propiedad por sus maridos. El amor quedaba relegado a un segundo plano, siendo el primero, la necesidad de casarse en buenas condiciones y mantener una posición social y económica desahogada. Históricamente, esta época tiene su cúspide en la revolución industrial inglesa y en el comienzo del imperio británico. Aunque bien es cierto que el tema principal en la obra de Austen es el matrimonio. 
          
          Esta novela fue primeramente publicada en el año 1813 de una forma anónima. En un primer intento de publicación, la obra fue inicialmente titulada "Primeras Impresiones" ("First Impressions"). Aunque es cierto que nunca llegó a publicarse bajo éste título. Tras varias revisiones de la autora, finalmente se publicó bajo el título de  "Orgullo y Prejuicio". La frase inicial de éste libro es una de las más citadas, ya que varios de los rasgos más destacados del estilo de Jane Austen son la ironía y el humor. La frase ironiza sobre lo siguiente: "Es una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, en posesión de una gran fortuna, necesita una esposa" ("It is a truth universally acknowledged that a single man in possession of a good fortune must be in want of a wife"). Austen refleja a menudo los prejuicios de la clase social alta inglesa hacia el resto de clases presentes, e incluso llega a distinguir entre un "mérito interno" caracterizado por la bondad de la persona y un "mérito externo" caracterizado por el rango y la posesión. Aquí es donde confrontan el orgullo del principal protagonista, el señor Darcy, y el prejuicio ante ese orgullo de la protagonista fenemina, Elizabeth Bennet. Desde mi humilde punto de vista, el principal logro de Austen es transmitir al lector una imagen de la sociedad británica en el cambio de siglo (S. XVIII al XIX). Una visión real de la sociedad de esa época particular destacando el rol de la mujer de entonces. 

          La novela describe la vida de un grupo de jóvenes pertenecientes a la familia Bennet. La familia está compuesta por el señor y la señora Bennet y sus cinco hijas (Jane, Elizabeth, Mary, Kitty y Lydia). La única esperanza de la señora Bennet es ver casadas a sus hijas lo antes posible y de la manera más ventajosa posible ya que cuando el cabeza de familia muera, todas las posesiones serán destinadas al familiar masculino mas cercano, en este caso el señor Collins, primo de la familia. Éste vínculo es una especie de "fideicomiso" que implica que lo heredado se hace a través únicamente de la línea masculina.

          La llegada de un nuevo miembro, el señor Bingley, desata los nervios de la señora Bennet en cuanto a que debe rápidamente intentar casar a una de sus hijas con él. En éste caso, la señora Bennet ha pensado en su hija mayor, Jane, que es conocida por su singular belleza. Vemos como la autora destaca la importancia de la belleza sobre el sentido común ya que la señora Bennet impone continúamente la belleza de su hija para atraer la atención de este caballero. Por otro lado, Elizabeth intenta ocultarse a sí misma que está completamente enamorada del señor Darcy, pero el orgullo que la caracteriza puede más que el amor que siente hacia él. Es interesante y a la misma vez irónico cómo Jane Austen describe a nuestra protagonista cómo una mujer inteligente, culta, educada que quiere casarse por amor y no por posición. En la misma línea nos encontramos con el personaje principal masculino, el señor Darcy, quién es descrito como un hombre rico, inteligente, a veces arrogante y lleno de orgullo. Al principio vemos como considera a Elizabeth inferior a él no siendo merecedora de sus atenciones pero conforme la obra avanza podemos observar como la ama profundamente. La primera proposición del señor Darcy a Elizabeth es rechazada: primero por el orgullo de Elizabeth y segundo por el prejuicio de Darcy hacia la familia Bennet. 

          Lydia, la quinta hija de los señores Bennet deshonra a la familia fugándose con el señor Wickham, un soldado hipócrita e interesado cuya única función es obtener un rango social elevado. Éste hecho causa desesperación a la familia ya que debido a la manera en que Lydia se casa con éste soldado, las hermanas quedan relegadas a un segundo plano privándolas de un casamiento ya que han sido deshonradas.

          Y ya dejo de escribir sobre éste maravilloso libro porque al final cuento todo lo que pasa. Mi consejo para leer éste libro es una lectura tranquila y paciente para que podáis percibir no sólo la maravillosa estructura que lo caracteriza sino para que podáis apreciar la realidad de una época que parece revivir mientras leemos línea tras línea.   

Una Trilogía Diferente


           Katherine Pancol es la protagonista de mi primera entrada en éste blog y la escritora que invade mi mesita noche tras noche. Autora de una trilogía que no ha dejado indiferente a más de 500.000 lectores, deja al lector impactado gracias a la narrativa y descripción de todos los personajes, en su mayoría femeninos. Diferentes mujeres, con diferentes caracteres, vidas, sufrimientos, pasiones, deseos, inquietudes, debilidades y personalidades dispares que hace que las lectoras nos sintamos identificadas, al menos, con cada una de las protagonistas. Durante las más de tres mil páginas que forman "Los Ojos Amarillos de los Cocodrilos", "El Vals lento de las Tortugas" y "Las ardillas de Central Park están tristes los lunes" llegamos a conocer a los personajes tanto o más que a muchos miembros de nuestro círculo más íntimo.
         
          Josephine Cortés, protagonista principal de ésta trilogía, tendrá que luchar contra su bella, rica y popular hermana Iris Duphin cuya vida es perfecta. Casada con un hombre rico, guapo, correcto, y famoso que la hace merecedora de una vida impecable y envidiada, provoca que Josephine se sienta humillada, menospreciada y relegada a la sombra de su adorable hermana. Sus dos hijas, Hortense y Zoe, le harán darse cuenta de que su vida no es tan perfecta cómo piensa y se verá obligada a cambiar su vida anterior debido a los caprichos y deseos de su hija mayor. Su madre, Henriette, la desaira y arrincona constantemente por no tener las mismas aptitudes que su hermana. Pero no sólo tendrá que luchar contra éstos contratiempos sino contra ella misma: con sus iquietudes, miedos, angustias, ansiedades y preocupaciones de su día a día provocados en parte por los propios miembros de su familia. 
          
          A lo largo de ésta trilogía vemos cómo Josephine lucha para sentirse mujer en todos los aspectos. Desde la separación con su marido Josephine se siente sola, abandonada, humillada y arruinada. Los problemas con sus hijas van aumentado página tras página y su madre y hermana le hacen la vida imposible. Humillada constantemente por su círculo más cercano, Josephine tendrá que luchar contra los fantasmas de su presente y pasado. Gracias a su gran amiga Shirley, Josephine irá superando los obstáculos mientras que ésta le esconde un gran secreto que puede poner en peligro no sólo a la familia de Josephine sino a Gary: el único hijo de Shirley. 
          
          Pero no sólo encontramos a Josephine, Iris, su marido Philipe, quién está profundamente enamorado de su cuñada, Shirley y su hijo Gary que tendrá una tórrida relación con Hortense quién es capaz de todo para conseguir sus sueños, Zoe que empieza una coplicada adolescencia, Henriette que le hace la vida imposible a su marido Marcel y a su amante Josaine, si no que también encontramos historias secundarias que nos harán preguntarnos en más de una ocasión por qué la autora conoce nuestra vida más íntima de una forma tan precisa.
         
          Desde éste blog recomiento la lectura de ésta trilogía porque nos hará ver cómo actúan diferentes mujeres en situaciones átipicas con una actitud dispar. Situaciones que se nos asemejan idénticas a las de nuestra vida, actitudes que son parecidas a la realidad, reacciones que nos son familiares. En definitiva, la triología de ésta escritora nacida en Casablanca y criada en París es un espejo dónde muchas mujeres nos vemos reflejadas con una o varias protagonistas en ésta historia que no dejará indiferente a nadie.