Es increíble lo que el aburriento hace a la 1.00 de la mañana. Tan aburrida estaba que me puse a leer un libro sobre la historia de Inglatjuelrra hasta que me encontré con un personaje singular de éste período: Enrique VIII. Siendo rey desde 1509, fue uno de los reyes más absolutistas que gobernaron en éste país. Bien es cierto que Enrique VIII fue quién dejó la semilla puesta a Jorge III para el principio del gran imperio que vendría a continuación. Obsesionado con tener un varón, se casó siete veces. La importancia de tener un legado masculino en aquella época era vital para un rey. Por esa razón, la imagen de Enrique VIII siempre es la misma; en posición vertical con sus piertas ligeramente entreabiertas y su mano derecha apoyada en su cadera. Ésta imagen es muy relevante por la muestra de virilidad que quería transmitir a su pueblo. Su primera esposa, qu murió de cáncer, Catalina de Aragón, le concedió el deseo de tener un varón que murió dos meses después de nacer. Ante la imposibilidad de concederle un nuevo hijo varón, el rey decidió separarse de ella pidiendo la nulidad al Papa. Esta nulidad fue rechazada y Enrique VIII decidió, por ese motivo, separarse de la iglesia Católica fundando una nueva iglesia dónde él sería el miembro principal. Después de este primer matrimonio, Enrique VIII se enamoró perdidamente de, Ana Bolena, quién ante la imposibilidad de concederle un nuevo hijo varón y siendo acusada de adulterio fue reclutada en la torre de Londres hasta que fué al fin decapitada. Antiguamente la decapitación en Inglaterra se hacía mediante un hacha. Lo que resultaba una manera muy desagradable de morir. Por ello, la decapitación de la reina Ana Bolena fue hecha mediante una espada declarando el rey: "Para tí, lo mejor". Pocos días después de la ejecución de Ana Bolena, el rey se desposó de su tercera mujer Jane Seymour, quién le dio al rey su ansiado varón llamado Eduardo VI. Ésta murió dos semanas después de dar a luz. Para Enrique VIII, ésta última esposa fue su "verdadera esposa" ya que fué la única capaz de proporcionarle ese hijo tan ansiado. Enrique VIII, viendo que su hijo no era un niño sano decidió casarse una vez más para asegurarse así la continuidad de su reinado. Ésta vez, Ana de Cleves fue la elegida. Pero después de observar un retrato que se le hizo a la nueva reina, el rey decidió desposarse de ella por no parecer atractiva. Tiempo más tarde, el rey volvió a casarse de nuevo.Ésta vez con Catalina Howard que fue ejecutada por adulterio. El rey decidió casarse de nuevo. La elegida fue Catalina Parr con quién mantenía constantes disputas ya que Catalina era calvinista y el rey anglicano.
En 1547 Eduardo VIII murió debido a una gran obesidad y la corona fue heredada a su único hijo varón, Eduardo VI quién se convertiría en el primer rey protestante de Inglaterra. Al ser demasiado joven para reinar, tan sólo 9 años, la regencia cayó bajo Edward Seymour. Si Eduardo no pudiera tener hijos en un futuro éste sería sucedido por la hija de la primera esposa de Enrique VIII, María. Si ésta a su vez no podría tenerlos, la corona la hederaría la hija de la segunda esposa del rey, Isabel. (quién llegó a ser reina llamándose Isabel I).
En fin, dicen que el aburrimiento es lo peor que hay pero también pueden sacarse cosas buenas. En éste caso, yo lo conseguí, aprendí y recordé un período de la Inglaterra antigua que fue y es muy importante hoy en día ya que asienta las bases de la monarquía actual. En definitiva, el aburrimiento en algunos casos, es positivo. Hay a quién lo desespera y hay a quién lo culturiza.
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